Consiste en evaluar al paciente a través de un chequeo general y revisión de exámenes complementarios que el tutor o su médico tratante puedan aportar para una correcta evaluación global del paciente, considerando la entrega de información importante como patologías concomitantes, cirugías previas y uso de medicamentos actuales, para así, relacionar de forma previa e integra y considerar los pasos a seguir con cada paciente.
